Pensaba que sería otro de esos días en los que tendría que seguir haciendo lo imposible por no mirarte más de la cuenta, deslizar mi mano y casi como por casualidad rozarla con la tuya y dsifrutar de ese momento como si fuese eterno... Pero no ha sido así. (a veces me alegro de equivocarme, y ya se sabe, a veces las ranas parecen peces)
Y cuando parecía que había vuelto a meter la pata, que volvería a arrepentirme y quizas a soltar alguna que otra lagrima de cocodrilo al encontrarme con la almohada..., entonces, lo has dicho.
No me lo he creido, pensé que la imaginación y las ganas me estaban jugando una malña pasada, una muy mala pasada. Pero no, lo has vuelto a decir y por fin te he podido responder.
Es increible como puede costar tanto decir tan solo dos palabras, la de vueltas que se dan o las ganas de algunos por escucharlas. Y a la vez tan facil tras un simple beso, un buenos días, tras un abrazo o solo una mirada.
Que bonito sería el mundo si todos digeramos alguna vez más:
... te quiero.
Toledo hacia 1910 fotografiado por Bartomeu Reus Bordoy
Hace 23 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario